Carpe Diem

Saturday, December 25, 2004

Navidad, navidad, dulce navidad...

Bueno, parecía que nunca iba a llegar, pero ya estamos en Navidad. Ya pasó el trago de la Nochebuena en casa familiar, la cena extremadamente copiosa, los absurdos villancicos precedidos por la excesiva ingesta de alcohol y las demás pamplinas navideñas.
Todo esto no quiere decir que no me guste la navidad y mucho menos que anoche no fuera una Nochebuena mágica, llena de encanto y con un Papa Noel más generoso de lo que me imaginaba.
Lo que en verdad me molesta es el bombo que se le da a una noche como la de ayer. Es una cena más, con la gente de siempre y haciendo las mismas cosas que todos los años. Porque espero que nadie reconozca que mientras se zampaba el pavo, cordero o lo que dios quiera que cada uno cenara, alguno de vosotros se acordaba de que 2004 años atrás nacía en Jerusalem una pequeña criatura en un sucio establo. ¿O si?