Carpe Diem

Friday, October 29, 2004

¿Tienes tu disfraz?



Este fin de semana se celebra Halloween. En realidad lo que los españoles tendríamos que celebrar es el Día de Todos los Santos, pero nosotros, copia mala de todo lo que hace el yanqui medio, pues vamos y festejamos el día de la calabaza.
El caso es que por unas cosas o por otras, nunca me ha dado por disfrazarme y salir a celebrar esta americanada. Seré sincera y confesaré que algunos años me ha picado el gusanillo... ¿Existe mejor ocasión para vestirse como una bruja, vamos, lo que todas las féminas llevamos dentro, y que nadie por la calle lo vea extraño?, pues si, en carnaval, pero como que el disfraz de bruja está bastante manido.
Así que espero que todo el mundo tenga ya su traje de Halloween, salga a la calle, llene los bares y celebre esta estúpida fiesta que para nosotros no guarda ningún sentido. Mierda, si, uno, el poder emborracharnos vestidos de mamarrachos...JA JA JA (risas de bruja)

Thursday, October 28, 2004

Ya llegó, el final, del verano...



Cómo se apodera la nostalgia de mi. Vuelve la lluvia, el mal tiempo, el pelo rizado...
Así que la tienda de campaña que mamá y yo buscamos como locas por toda la ciudad, tendrá que permanecer en el armario de los trastos casi, casi, hasta el verano que viene.
Una pena, porque con risas y llantos, fueron unos lindos días de camping.

CONFUSA

Las cosas siempre pasan por algo. Es la única conclusión a la que puedo llegar para dar algún sentido a mi vida, vida llena de contrasentidos y algún que otro sinsentido, por otra parte.

Cuando uno está trabajando se queja de todo. Le molesta el jefe, los compañeros, el estress, la propia oficina, la máquina del café, las colas en la cafetería, las gracietas del bobo de turno…

Pero cuando uno se halla en el paro resulta que también le molesta todo. Que si no me llaman de ningún trabajo, que si tras echar 1.000.000 de CV’s ya es hora de que alguna empresa me conteste, que si el tiempo de ocio obligatorio es completamente absurdo, que si no soy útil a la sociedad…

En fin, supongo que será condición sine quanum el hecho de que siempre estemos molestos por todo, pero de verdad que me encantaría encontrar ese estado ideal en el que me sienta bien conmigo misma, sea trabajando o en el paro.